Se entregan los premios del Concurso de Videojuegos 3HMA con la participación de los creadores de Cálico Electrónico y Social Point

Forgotten Kodama, un videojuego donde la defensa de la naturaleza tiene un gran protagonismo, ha sido galardonado con 3.000 euros como el mejor proyecto del concurso internacional Three Headed Monkeys Awards. Esta es la primera edición de un certamen para perfiles amateurs en animación y videojuegos que ha organizado la UPC School en el marco del Máster en Diseño y Creación de Videojuegos.

El Premio Mención del Público, con una dotación de 1.500 euros, ha sido para Nihilumbra y el Premio UPC, también dotado con 1.500 euros, ha ido a parar al equipo de Betty the Bee, un videojuego creado por alumnos de la última edición del Máster como trabajo final del curso. El jurado, que contaba con la presencia de tres de sus miembros, Simón Lee, Manel Sort y Ramon Nafria, ha destacado la calidad de los más de 30 videojuegos presentados, todos ellos de carácter amateur. Jesús Alonso, director del Máster en Diseño y Creación de Videojuegos de la UPC School, señaló la importancia de iniciativas como esta, “que dan visibilidad a vuestro trabajo más creativo, a vuestro talento y esfuerzo” – refiriéndose a los participantes.

El acto de entrega de premios también ha servido para hacer un repaso a la situación de la industria del videojuego y la animación digital. Alonso presentó el ponente Horacio Martos, uno de los creadores de Social Point, el estudio barcelonés que cuenta con títulos tan conocidos como Social Empires, Social Wars –estos dos triunfan en Facebook–, Pool Master, Trial Madness o Super Cravon. Martos, ex-alumno del Máster de Diseño y Creación de Videojuegos, defendió la pujanza de un sector “donde el arte y la tecnología se unen como en ningún otro lugar”. El director de Social Point explicó sus inicios con la aplicación Publistars, que consiguió un premio otorgado por Facebook a la mejor aplicación de habla hispana. Desde ese momento, pasaron de tener una facturación de 309.000 euros a 3.300.000 euros, y la plantilla creció de 10 personas a las 60 actuales. También ayudó a este salto cualitativo la aparición de los inversores de Nauta Capital, “que nos ofreció su know-how y nos convirtió en una empresa con cara y ojos”. Según Martos, lo que diferencia a los videojuegos de Social Point es “que buscamos fomentar la competitividad del usuario”.

El momento más divertido llegó con Niko, creador del anti-superhéroe Cálico Electrónico, un personaje irreverente, protagonista de una serie online que llega ahora a su cuarta temporada. Niko presentó en el acto el primer capítulo de esta nueva temporada, que también abre una nueva etapa profesional para su estudio, Nikotxan. Cálico Electrónico nació, según su creador, como un personaje icónico para la página web de un familiar. Después evolucionó hasta convertirse en un superhéroe a contracorriente, que ha triunfado “gracias a que la gente me sirvió de publicidad, funcionó el boca-oreja, y se puede encontrar en plataformas como yonkies.com o youtube”. La nueva temporada de Cálico Electrónico retoma el espíritu de los inicios.

El acto concluyó con un divertido e inesperado juego, donde se ponían a prueba los conocimientos de los participantes en el acto. El pianista Daniel Palacios interpretó diferentes piezas de un conocido videojuego que el público tuvo que adivinar.

 
Contacta con nosotros: